EQUIPO,
CLASIFICACION
VESTIMENTA, RECOMENDACIONES
CALZADO
En nuestra vida habitual, disponemos de una serie de ropas, instrumentos, enseres y utensilios muy variados. Al ser sedentarios, es fácil ir acumulándolos para cuando se necesiten.
Llamamos equipo todos aquellos elementos indispensables que
se utilizan en una actividad en la naturaleza.
Podemos dividir al equipo
en:
Personal:
Se considera como equipo personal a todos aquellos elementos que son de uso único y exclusivamente individual.
Estos son los utensillos de
rancho, higiene personal, mochila, linterna entre otros.
Una alternativa muy buena es
que todo el equipo este marcado.
Otra opción a tener en cuenta es tener todo el equipo embolsado.
La mochila debe ser una
“bolsa de bolsas” Todo debe estar dentro de bolsas.
Las bolsas que deberían haber son:
Ropa Limpia
Ropa Sucia
Higiene
Elementos de rancho
Calzado
Equipo
de Lluvia
Recomendamos
expresamente no llevar:
Radio
Objetos de valor
Dinero
Grupal:
Elementos que se utilizan en
común por todos los integrantes que conforman un grupo.
Estos son utensillos de
cocina, sol de noche, anafe, carpas, sogas, herramientas, elementos didácticos,
entre otros.
Para la cocina de un grupo, los utensilios básicos son:
Olla
pequeña (15 lts)
Olla grande (30 lts)
Sartén
Pava
Espumadera
Cucharón
Colador
Tabla de cocina
Fuente
Más algún utensillo que
pudiera requerir la preparación del menú.
Más allá de esta lista, es
bueno hacer un chequeo del programa y ensayar mentalmente la actividad, para
ver si se lleva lo necesario, si faltan o sobran cosas.
Profesor:
Elementos que debe llevar el
profesor cuando realice una actividad en la naturaleza.
Estos son botiquín,
fósforos, brújula, silbato, cortaplumas, equipo de comunicación, teléfonos de
urgencias, lápiz y papel, entre otros.
Cabe destacar que los
ejemplos en la clasificación del equipo
varia de acuerdo al tipo de actividad que se realice y también tiene relación
directa con el lugar donde sé realice la actividad, con las condiciones
climáticas, con la edad de los alumnos, con las experiencias previas que ellos
posean.
RECOMENDACIONES GENERALES A LA HORA DE
ELEGIR LA VESTIMENTA
·
Buena calidad de los
tejidos.
·
Rechazar telas
artificiales o plásticas que no permitan que la piel respire.
·
Considerar los productos
adecuados a este tipo de actividades.
·
Considerar el gasto como
una inversión
SOLIDEZ
·
Revisar la confección
del producto.
·
Atender las costuras y
cierres.
LIGEREZA
·
Pensar en el peso de la
carga a transportar al guardar todo en la mochila.
· Que no
dificulte el movimiento de brazos y piernas.
· Cintura y
extremidades: no oprimidas.
Antes
de pasar a detallar la vestimenta vale aclarar el Principio del sistema de capas.
Un
cierto numero de capas de tejido mantendrán mejor su temperatura corporal que
una sola prenda gruesa. Si tiene demasiado calor, puede controlar su
temperatura corporal eliminando capas o aireándolas (abriendo cierres o botones
para dejar escapar el aire caliente y permitir la entrada de aire fresco). Este
principio se aplica tanto en los climas cálidos como en los fríos.
También
se conoce a este principio como capas de
cebolla.
Primera capa:
En
contacto con la piel.
Segunda capa:
Esta
debe ir mas suelta, pero con la posibilidad de proteger y mantener el cuello y
las muñecas.
Tercera capa:
Puede
ser esta un buzo de fibra polar o similar.
Capa exterior:
Campera
impermeable o rompevientos, o que cumpla ambas funciones.
De lana fina. Que no irrite la piel. O de tejidos que no den la sensación de frío.
Sólo en caso de frío extremo y
excepcional se utilizará ropa interior de tipo
"calzoncillo
largo" o "calzas". Debajo del
pantalón y medias.
Actualmente
existen innumerables prendas térmicas muy recomendables.
CAMISA DE TRABAJO
Amplia,
fácil de poner/sacar. Cuello no muy cerrado ya que es mejor abrigarse con otra
prenda (Pequeña bufanda, pañuelo, cuello
de polar.).
Son
muy aconsejables las de franela y tipo "grafa". Las camisas de
trabajo tienen la gran ventaja de secarse muy rápido y ser muy útiles tanto
para el frío como para el calor.
CAMPERA DE ABRIGO
Tienen la misión de
evitar perder el calor del cuerpo y evitar la penetración del aire frío
exterior.
Su tela debe dejar resbalar la nieve o el agua. En general resisten muy poco las lluvias persistentes.
Generalmente las camperas de abrigo no son impermeables.
Las camperas de pluma (Duvet) conservan muy bien el calor del cuerpo y son livianas, aunque muy incómodas por su gran tamaño.
Actualmente muchas telas térmicas han intentado sustituir el abrigo que provee el duvet logrando únicamente hacer camperas de menor volumen pero que no abrigan tanto: Hollofill, Thinsulate, Polartec, entre otras. De todos modos, camperas o buzos con cualquiera de estas dos fibras son muy recomendables para el Trekking.
ROMPEVIENTOS
Anoraks.
Tienen la función de protegernos del viento.
En general son de nylon y no son del todo impermeables. Tampoco son de abrigo.
Algunas marcas poseen
rompevientos de telas hidropelentes que son muy buenas para su uso en
actividades en cualquier clima, pero no son recomendables para frío extremo.
PANTALÓN
Jeans, Joggins, Bombachas.
Debe facilitar el movimiento
de las piernas sin perjudicar la circulación. Desde ya, que para Alta Montaña
lo ideal es contar con pantalones de Rifstop o similares.
Para Media y Baja Montaña las "bombachas" siguen siendo
inmejorables.
El
"jean" NO es una
buena alternativa, para muchas personas es muy cómodo para realizar actividades
en la naturaleza no es tan así, y sobretodo si está mojado (Tardará días en secarse).
Los
pantalones jogging no han tenido gran éxito (Se
rompen, no abrigan del todo, son excelentes recolectores de abrojos y cuando se
mojan pesan mucho).
CALZADO
Trekking, Borceguíes.
El
calzado es una pieza fundamental de el equipo. No existe un calzado o bota "mixta",
que sirva para "todo". Y de existir, en realidad, sería
insatisfactoria para los diferentes tipos de terrenos a transitar.
Pero
si queremos tener una zapatilla de trekking habrá que considerar varios
factores: En la montaña lo ideal es contar con un calzado de buena tela (Piel o cordura), flexible, y forrado
acolchado interiormente. Pocas costuras pero muy bien hechas. Que no te lastime
los tobillos, pero que se ajuste de tal manera que no permita la entrada de
nieve ni piedras.
Para ascensos sobre
hielo, invierno y vivacs de altura, será necesario contar con botas dobles.
Las suelas de todos estos calzados deberán tener un buen
dibujo y relieve, y varias densidades, para proveer una buena adherencia al
apoyarse en el terreno.
Para escaladas, calzado ligero que no apriete los tobillos, con una suela firme
pero delgada, muy procesada en su densidad, que posibilite la mayor
sensibilidad posible.
Para travesías de pre-cordillera con largas marchas es necesario contar con un calzado cómodo y liviano pero sólido y con otro de recambio en el momento de instalarse.
MEDIAS, POLAINAS
En caso de que el clima y el terreno lo requieran, se
puede colocar una polaina impermeable que cubra la "caña" y evite
así la entrada de nieve y/o piedras.
Se producen heridas y cortaduras producidas por los que usan medias de nylon
para caminar la montaña. Ésto, por supuesto, no es para nada recomendable
GUANTES
Manoplas
Existe ahora una gran variedad de guantes para esquí y de abrigo.
Lo recomendable es elegir aquellos que posean en su interior una capa térmica de Thinsulate para protegerte mejor las manos; y si además su tela exterior es semi-impermeable, mucho mejor.
Los
guantes de lana no son del todo recomendables ya que la lana mojada deja de
abrigar. Además al necesitar las manos para el manejo de cuerdas o accesorios
resultan muy resbaladizos.
CABEZA
Gorros, Pasamontañas, Casco.
Un gorro o pasamontañas de lana que pueda cubrir las orejas, junto con la capucha, cubren muy bien del frío.
El casco especial de escalada es necesario toda vez que se hacen prácticas y eventos de ascenso de alta dificultad en rutas expuestas a caídas de rocas.
IMPERMEABLES
Tres
únicos elementos en el mundo resultan totalmente impermeables: Nylon,
Plástico y Goma. Ninguno de los tres posibilitan una prenda que le
permita al cuerpo mantenerse aireado a la vez que protegido de la lluvia.
Cualquiera de los tres hacen que evites el agua exterior pero que te mojes con
tu propio vapor de transpiración. Cualquiera de los equipos de lluvia
confeccionados con estos elementos poseen ese mismo problema.
Las
telas que se han procesado especialmente para impermeabilizar a la vez que
dejar respirar son todavía económicamente muy inaccesibles: Gore-Tex, Omnitech. Desde ya que son las
telas ideales para quien quiera tener una campera verdaderamente impermeable y
olvidarse del tema agua para siempre.
Pero han surgido telas sustitutos como el Ultrex
o el Rifstop aluminizado, las que sin
ser 100% impermeables alcanzan a resistir bastante las inclemencias de una
lluvia persistente.
Las capas y ponchos no son de gran utilidad para caminatas por picadas bajo
la lluvia. Siempre los he visto llegar de la caminata rotos por enganches o
arrastres.
Habría que pensar en que la mochila también debe estar protegida contra el
agua. En general se fabrican con tela Cordura la que es semi-impermeable. Por
lo tanto existen dos soluciones posibles para evitar que los elementos dentro
de la mochila se mojen al estar expuesta a la lluvia:
1)
Acomodar todo en
bolsitas de nylon o en una gran bolsa de consorcio dentro de la mochila o
2)
Confeccionar, con algo
impermeable, un cobertor para poner sobre la mochila que se ajuste
perfectamente a su forma.
RIÑONERAS
Las riñoneras pueden ser básicamente de dos tipos: de cintura o
fijas a la mochila. Las primeras son las más comunes, y se confeccionan modelos
para todos los gustos desde las plásticas (en principio económicas), pasando
por las de cuerina o cuero más prácticas para el uso cotidiano en la ciudad
hasta llegar a las hechas en Cordura, es decir el mismo material utilizado en
los buenos modelos de mochila.
Las riñoneras fijas, en cambio, son menos vistas y generalmente
están diseñadas en cordura, es decir, pensadas para un uso fuerte y resistente.
Poseen un sistema de ajuste a la correa de la mochila que sujeta
la riñonera de ésta, similar al de algunos modelos de cantimplora. En estas
confecciones se puede optar cambiar por la colocación de correas, lo cual
permite utilizar el equipo como riñonera de cintura cuando no se lleva mochila.
Todas las riñoneras nos permiten guardar muy a mano elementos
indispensables y de rápido alcance cuando uno va caminando, como por ejemplo
pequeños planos o indicadores de ruta, brújula, cámara de fotos y algún
alimento energético.
Se recomienda para salidas cortas en las que no se requiere llevar
mochila. Allí uno puede incorporar elementos mínimos para asegurarse el
regreso, como por ejemplo una linterna, fósforos o encendedor.
Un punto a favor de las riñoneras es que mayormente no son caras,
y su uso no se restringe solamente a las salidas de trekking o actividades
asociadas. Un caso particular de utilidad, y que resulta muy efectivo, es el de
las riñoneras adaptadas para uso de equipo fotográfico.
Generalmente presentan una estructura interna semirrígida que
protege tanto la cámara como los lentes, y disponen de compartimentos
regulables que se adaptan a las distintas piezas posibles que componen todo el
equipo. Son sólidas, están confeccionadas en cordura y suelen tener un cobertor
que las protege en caso de lluvia. Lo que se dice bien completas.
Por último recomendamos regular el peso; una riñonera muy
voluminosa o muy pesada puede transformarse en una carga, incomodando la
marcha, sobre todo en los momentos de subida, ya que probablemente dificulte la
flexión de piernas. De todos modos es interesante señalar que con los modelos
fijos que mencionamos este inconveniente no se presenta.
CORTAPLUMAS
Dada su capacidad multifunción según el modelo resulta una ventaja
tener uno siempre a mano. Como sucede en muchos casos, la calidad está ligada
al precio. Las imitaciones de reconocidas marcas, por ejemplo algunas de origen
suizo, suelen perder todos sus elementos después de un corto tiempo de uso, por
lo que es conveniente recurrir al producto original, o en todo caso abstenerse.
ADICIONALES
Estos elementos, entre los que se cuentan cubrebolsas, cubremochilas y todo tipo de fundas para distintas partes del equipo, tienen como función proteger a éste de distintas inclemencias, y en muchos casos, la protección se manifiesta directamente en quien los utiliza.
En orden de importancia tenemos los cubrebolsas o bolsas de vivac,
y su función es no permitir el paso de agua desde el exterior. Están
confeccionadas con una membrana de Ultrex o Goretex, capaces de permitir el
paso del aire pero no el del agua, con lo cual se evita la condensación que
podría provocar quien se encuentra en el interior de la bolsa de dormir.
Generalmente éste es un elemento que empieza a ser utilizado cuando la
actividad se vuelve más exigente; en eso colabora también su alto costo.
En el caso de los
cubremochila, también tienen la función de repeler el agua. Por una cuestión de
costos no necesariamente se confeccionan el Ultrex o Goretex, sino que puede
utilizarse telas sometidas a algún proceso previo de impermeabilización.
Aunque las buenas mochilas se fabrican en cordura y este es impermeable, el
material empieza a humedecer el interior ante una lluvia demasiado sostenida, y
los que alguna vez lo soportaron, sabrán de que se trata esto de estar
totalmente empapados y no tener un par de medias o una remera o un buzo seco de
recambio.
Los cubremochilas brindan entonces una mayor impermeabilidad, con
lo cual el equipo que uno transporta puede mantenerse seco. Claro está que
ningún elemento es infalible, y también para ellos hay un límite de tolerancia.
Los últimos elementos que nos quedan por considerar son todos
aquellos tipos de funda que aumentan la vida útil del equipo. Tenemos aquí
fundas para abolsas de dormir, bolsas de vivac, colchonetas aislantes y
linternas.
Las dos primeras suelen venir incluidas cuando se compra la
correspondiente bolsa lo mismo sucede con la funda de una carpa y pueden o no
estar impermeabilizadas. Además de protección permiten compactar las bolsas,
siempre bastante voluminosas.
De todos modos, vale recordar que en general es conveniente no
dejar la bolsa de dormir dentro de la funda cuando no se está viajando, sobre
todo si se tiene una de plumas, ya que va perdiendo la capacidad aislante.
En el caso de fundas para colchonetas, si no vienen provistas, se
pueden adquirir. Como generalmente las colchonetas "viajan" en alguna
zona exterior de la mochila, la funda las protege no sólo del agua, sino
también de todas aquellas salientes, ramas o bordes filosos que pueden
producirle algún corte.
Respecto de las linternas, es interesante mantenerla protegida de
golpes y posibles roturas, con lo que una pequeña funda ayuda a esta función.
Si bien se pueden conseguir ya diseñadas es bastante fácil fabricarse un modelo
propio. lo mismo sucede con las otras fundas mencionadas, aunque en general el
precio es accesible.
Algunos podrían ser considerados esenciales tal el caso de las
colchonetas aislantes como ejemplo pero queda de acuerdo con el criterio y la
necesidad de cada uno elegir que cosas le son de utilidad y cuales pueden
esperar su oportunidad para completar la seguridad o el confort de la salida.
La
cantimplora es un elemento tan tradicional como útil, necesario en cualquier
tipo de camping, consiste en un recipiente de metal o plástico revestido en su
parte externa con un fieltro que cumple una función muy importante, una vez
mojado el fieltro con agua al evaporarse esta hace descender la temperatura del
liquido que esta dentro del recipiente, manteniéndose fresco aun en los días de
intenso calor.
En
el mercado existen varios tipos de cantimploras, aunque las mejores son las de
aluminio revestidas con fieltro y presentan la dificultad de ser más costosas,
Las de plástico sí bien son más económicas, presentan el inconveniente de transmitir
un gusto poco agradable al agua. Hay otras fabricas en plástico químicamente
inerte, pero con un costo más elevado.
Baldes y bidones
Tanto
los baldes de plástico como los de lona, especiales para camping son mas o
menos voluminosos aunque su peso sea mínimo, por este motivo solo pueden
llevarlo quienes van con un vehículo, brindando una mayor utilidad para el
transporte de agua y su almacenamiento.
Disponer
de luz suficiente es una de las necesidades que debe prever todo aquel que
intente dedicarse al camping en cualquiera de sus formas. Nuestra intención es
delinear en forma general algunas soluciones al problema de la iluminación en
un campamento.
Para
disponer de luz constantemente se recurre a lámparas (faroles) que difieren
entre sí por el combustible que utilizan. El modelo más simple es el conocido
farol a kerosén, con una mecha de altura regulable, que si bien es recomendable
por su sencillez y economía de funcionamiento, genera una luz bastante
amarillenta y algo inestable, por lo que resulta inadecuada cuando hay que
fijar mucho la vista.
Alimentado
con el mismo combustible pero con sistema d funcionamiento diferente, existe el
modelo de camisa incandescente (sol de noche) con el que a cambio de un consumo
mayor se obtiene una iluminación muy pareja e intensa.
Otra solución muy
practica es la de los faroles alimentados con gas licuado contenido en pequeñas
garrafas, además de ofrecer excelente iluminación, estos modelos brindan la
ventaja de poder utilizar otros servicios, como el de alimentar una pequeña
cocina de campaña, solucionando así 2 problemas básicos de todo campamento.
Hoy
en día también existen en el mercado, faroles que funcionan a baterías, que son
portátiles y brindan una excelente luz, la desventaja de estos artefactos es la
poca duración de su carga, aproximadamente 3 a 4 horas, y es un percance si no
tenemos a mano una fuente de energía próxima para recargarlos.
Linternas
Sin
lugar a dudas, la fuente más sencilla y practica de luz que se pueda llevar en
los viajes, la elección del modelo va desacuerdo al uso especifico que se va a
dar, y debe recordarse que la intensidad de la luz es proporcional al numero de
elementos (pilas) de la linterna y al tipo de lamparita que posea. Es sugerible
que la elección del modelo sea de una marca reconocida y de buena calidad, y
tener algunas lámparas de repuesto, estas se consiguen muy fácilmente en las
ferreterías o casas de electricidad.
Por
la experiencia que tenemos podemos sugerir como la mas practica la linterna
tipo minero, ya que nos permite dejar libre las manos.
La mochila,
es una herramienta de transporte indispensable para hacer montaña, escalar o
hacer viajes de trekking; es, por tanto, uno de los elementos básicos del
equipo del montañista.
ALGUNAS NOTAS SOBRE LAS
MOCHILAS
Es aspecto externo de las mochilas no es baremo suficiente para sacar
conclusiones respecto de su calidad, todos los detalles: los materiales
utilizados, los métodos de construcción, el cuidado puesto en su fabricación,
el control de calidad, etc., también deben considerarse.
Una mochila, debe distribuir eficazmente el peso a
lo largo de los hombros, espalda y caderas; es conveniente adquirir una mochila
de una marca de reconocido prestigio, lo que dará muchas garantías de que esté
ergonómicamente diseñada y que, por tanto, no dé problemas en este sentido.
La mochila debe ser fiable, si falla cerca de casa,
no pasa nada, pero si se rompe en una expedición o una salida larga o
importante, puede ser un gran problema.
Por otro lado, para sacar partido a la mochila durante
años, debe estar bien diseñada, ser cómoda de llevar y estar fabricada con
materiales de la mejor calidad, por lo cual conviene confiar en la experiencia
y calidad de un buen fabricante. Conviene desconfiar de marcas no muy
reconocidas especialmente si se prevé hacer actividades de importancia.
Debe pensarse bien el tamaño de la mochila
necesaria: una mochila muy grande da mucho espacio para llevar cosas, pero es
posible que esa abundancia de espacio te tiente a cargar con llevar demasiadas
cosas innecesarias en salidas cortas.
Lo ideal sería tener al menos dos mochilas de
distinto tamaño para poder utilizar una u otra en función del tipo de salida
que se desea acometer.
El correcto llenado de la mochila es importante, y
va en función del tipo de terreno por el que uno se va a mover, si es muy
abrupto o difícil, o si es más llano o fácil.
Para terreno fácil conviene llevar el centro de
gravedad de la mochila arriba del todo y por lo tanto, la parte más pesada de
la carga situada cerca de los hombros.
Para terreno difícil conviene llevar el centro de
gravedad en el centro de la mochila, por lo tanto, la parte más pesada de la
carga, situada cerca de la espalda. Esta distribución favorece la estabilidad.
En terreno difícil, al esquiar, durante descensos
de montaña etc., se debe ajustar las cintas de la mochila al máximo para
favorecer que cuerpo y mochila actúen como uno sólo.
La evolución que han tenido las
mochilas en el ámbito internacional es impresionante, fundamentalmente, en los
últimos diez años.
Se
ha tratado, por distintos caminos, de encontrar el punto óptimo entre:
·
Comodidad
·
Resistencia
·
Peso
·
Funcionalidad.
Uno de los aspectos que SÍ debes tener
en cuenta al diseñar, fabricar y/o comprar una mochila, es su "Postura" y comodidad con
respecto a la columna.
La elección de una mochila, dependerá
además, de cinco variables interdependientes:
Actividad
Experiencia a realizar.
Duración de dicha experiencia
Analizando las variables mencionadas,
podremos seleccionar adecuadamente el volumen de la mochila.
El que te resulte más cómodo y seguro,
será el diseño 'más adecuado'.
Para seleccionar la mejor mochila será
preciso observar cuidadosamente los siguientes detalles de fabricación:
Sistema
Dinámico Múltiple de Regulación (Equilibrado y práctico),
Diseño ergonométrico de espalda,
Sistema de suspensión de cargas.
QUÉ MOCHILA CORRESPONDERÍA A CADA
EXPERIENCIA:
En general se sugiere el siguiente
patrón de referencia:
|
Experiencias
de |
Mochila entre |
|
Menos de 24
hs. |
l8 y 25 Lts. |
|
Fin de Semana |
35 y 60 Lts. |
|
Larga duración |
60 y 80 Lts. |
QUE
CATEGORÍAS PODRÍAN ESTABLECERSE:
Podríamos decir que, dependiendo del
uso que se les dé, en general, existen mochilas:
|
DEPORTIVAS |
·
Para Alta
Montaña. |
|
RECREATIVAS |
·
Para
Trekking. |
|
·
Para
Excursionismo Familiar. |
|
|
·
Accesorios
Varios, Bolsos, Etc. |
|
|
OTRAS |
·
Para Uso
Profesional o Militar en general. ·
Para
biólogos, topógrafos, etc. |
|
·
Para
transporte Comercial. ·
Típicas en
zonas urbanizadas. |
Como podrás observar en la Figura 1, un
incorrecto diseño, evitará, en el corto y mediano plazo, esas importantes
molestias y/o lesiones a nivel de columna vertebral.


Figura 1 Figura 2
Ese problema, con el tiempo, traería,
sin lugar a dudas, daños en el sistema lumbar, dependiendo de la gravedad de
los mismos, de acuerdo al tiempo de uso y el peso transportado incorrectamente
con la mochila.
Los únicos sistemas aconsejados son
aquellos que presentan un diseño anatómico o ergonométrico [Figura 2], el cual:
* Debe adaptarse perfectamente al contorno de la columna; y,
* Debe permitir ser modificado a voluntad de acuerdo con las
características físicas de cada uno.
Normalmente este resultado se obtiene
usando una estructura interna; compuesta por flejes especialmente diseñados;
los cuales permiten adaptar a voluntad la curvatura sobre la columna, logrando
un sistema de postura acorde con el biotipo del usuario.
Otro de los puntos
fundamentales es la localización o distribución del peso transportado en la
mochila con respecto a los puntos de carga en nuestro cuerpo. Por ejemplo:
Quien pesara alrededor de 70 Kg., no debería transportar cargas mayores de 21 Kg. en condiciones normales (Terreno plano y a nivel del mar).
Para que una mochila cumpla con este
requisito, deberá estar diseñada y construida para que distribuya el peso total transportado entre los hombros y
la cadera (Figura 3), en una
proporción de:
35% del peso sobre los hombros, y 65% del peso sobre la cadera.
Normalmente, el peso que debería
transportar cómodamente una persona, no tendría que superar el 25% o 30% de su propio peso;

Esto permitirá, al margen de una cómoda
postura, poder caminar prácticamente erguido, condición básica para pretender
transportar cargas importantes.
Por
ejemplo: 20 KG., durante
un largo período (6 a 8 hs. de marcha diaria).
La posibilidad de regular la distancia
entre las hombreras y la riñonera o cinturón de cadera, es fundamental en una
mochila.¿Porqué?
No todas las personas tienen las mismas
características físicas con respecto a la distancia entre la cadera y sus
hombros; inclusive cada persona, según la ropa que esté utilizando, modifica
considerablemente dicha distancia.
No
es lo mismo cargar una mochila en playas de la Pcia. de Bs. As. que transportar
cargas a 6000 m de altura sobre el nivel del mar.
Obviamente, la ropa que se utiliza en algunos casos es mayor en calidad y cantidad, ergo puede hacer variar indefectiblemente la distancia cadera - hombros.
Será necesario que dicha distancia, en
el sistema de apoyos y regulación de la mochila, pueda ser modificada a voluntad.
Veamos
algunos ejemplos que originaron los sistemas de regulación:
Sistema de Regulación Torso Ladder
System
Este sistema fue diseñado, ya en 1967,
por un importante montañista norteamericano Greg Lowe, para su naciente empresa
Lowe Alpine Systems.
Este sistema revolucionó, en su
momento, todo lo conocido en regulación de mochilas. Y actualmente este
sistema, inclusive con mejoras y adaptaciones diversas, es usado mundialmente,
dada su simplicidad y resistencia. Consiste
en un sistema combinado de arnés (Hombreras/Riñonera) y regulación del torso.
El sistema permite variar la distancia
de regulación del torso a voluntad; dentro de ciertos límites definidos
perfectamente para cada modelo de mochila en particular.
Lógicamente, no puede utilizar la misma
mochila una persona que mida 1,70 m y otra que mida 2,00 m.
La Cinta Central
En las Figuras 4 a 9 podrás observar
como la cinta central de anclaje puede ser introducida y ajustada en distintas
posiciones, permitiendo un ajuste óptimo de distancias "cadera-hombros".
De esta forma se logra que quien use la
mochila la pueda adaptar a su propio físico.
Este sistema se complementa con un arnés específico (Figura 10).


Figura 10 Figuras 4 a 9
Las Hombreras y la Riñonera
Es fundamental aclarar que este sistema
incorpora diversos elementos que le confieren mayor comodidad:
Por ejemplo:
* Las hombreras poseen un corte oblicuo permitiendo que las
mismas se adapten al hombro y pecho;
* El relleno de las hombreras está compuesto de dos capas de
espumas de distintas densidades para conferir "blandura" al contacto
con los hombros y, a la vez, cierta rigidez mecánica que soporte el durísimo
esfuerzo.
Quienes hayan usado durante muchas
horas una mochila, conocen en "carne
propia" esta experiencia de "andar
buscando soluciones mágicas" al sistema de regulación de la mochila.
El mismo principio es usado para la
riñonera o cinturón de cadera.
El Arnés
Se incorpora además un Arnés de pecho,
cuyo objeto es evitar las bruscas oscilaciones que podría tener la mochila al
transitar por terreno accidentado [En
montañismo/Ski de Travesía.].
Puede ajustarse en altura de anclaje,
permitiendo una cómoda posición del pecho.
Uno de los extremos del mismo,
incorpora un elástico firme que le permite al usuario la adecuada expansión de
su tórax, sin causar excesivo bloqueo por compresión.
Regulación Torso Trac System
Este sistema también ha sido creado por
Lowe e implica un importante avance en los sistemas de regulación.
El torso Ladder obligaba, en la mayoría
de los casos, a efectuar el ajuste con un apreciable trabajo, máxime si
tuviéramos condiciones de uso exigidas (Mal
tiempo/Excesivo cansancio/Emergencias/Transito por zonas de puna/Etc.).
En el sistema Torso Trac esta
modificación se efectúa por medio de un sencillo
tornillo que traba, bajo presión, un
riel de desplazamiento continuo).
Figura 12 y 13

Figura 12 y 13
Así, el ajuste es mucho más preciso y
es significativamente más simple.
Bibliografía:
Articulo Recopilado por Juan Manuel Lourenço de Las
Investigaciones De Carlos De Martino y la Revista Aventura & Co. Realizada
por Pedro Sánchez, Roberto Ciechanow, Gustavo Glickman, Y Pablo Bello.
Lecturas
Educación Física y Deportes. Año 3, Nº 9. Buenos Aires. Marzo 1998
Al realizar una actividad
en la naturaleza vigorosa, o cuando al hacer un trekking o un viaje de
aventura, la bolsa de dormir contribuye esencialmente al disfrute de la
actividad, sea cual sea ésta. La calidad del sueño cuando se está fuera de la
propia cama, va a condicionar de manera importante el rendimiento y las
energías durante las horas diurnas, por lo tanto desde el humor, hasta el éxito
en una salida puede verse afectado por una o muchas malas noches.
Características de las bolsas
La capacidad térmica, el peso, las dimensiones de la bolsa de dormir dentro de
la bolsa de transporte y su forma, son criterios determinantes que debemos
tener en cuenta en el momento de elegir una bolsa de dormir.

Capacidad térmica
La capacidad térmica, está
determinada fundamentalmente por las siguientes características:
Estos tres factores determinan en gran medida las
capacidades caloríficas de una bolsa, aquellas que permiten acumular con
efectividad aire caliente en su interior.
El enemigo de este calor acumulado, no es solamente
el frío, sino también la humedad. Incluso en un clima seco, se produce humedad
durante el sueño, la cantidad varía de una persona a otra según su constitución
física, así pues, la sensación de frío está ligada entre otros factores aparte
de la temperatura, a la humedad.
Volumen
La compresibilidad del relleno así
como el espesor de los tejidos, son criterios determinantes para el volumen,
para los alpinistas que viajan y transportan constantemente la bolsa, el
volumen que tenga la bolsa plegada es importantísimo.
Cuanto más pequeña sea la bolsa plegada más sitio
habrá en la mochila para transportar otras cosas. La relación óptima
volumen-capacidad calorífica es uno de los grandes objetivos de cualquier buen
fabricante de bolsas.

Peso
El material de montaña moderno se
caracteriza por su funcionalidad, su resistencia y su ligereza. Esto es
especialmente así para las bolsas de dormir. Trescientos o cuatrocientos gramos
más o menos a la espalda, no es un tema sin importancia durante trekkings de
muchos días o en actividades de mucha dificultad.
En la fabricación de una bolsa el relleno debe tener
un peso específico muy bajo, los tejidos interiores y exteriores deben ser
elegidos no sólo por la resistencia al rozamiento establecida por los test,
sino también en función de su peso por metro cuadrado. Se trata pues de
realizar, a partir de cada material empleado una relación ideal entre la
capacidad térmica, el volumen y el peso. Por tanto se debe decidir qué es lo
más importante, y valorar en el momento de elegir la bolsa de dormir el factor
que se considera determinante.
Dimensiones de una bolsa de dormir
Es importante tener un poco de libertad en los
movimientos dentro de la bolsa, esto no solamente aumenta el confort, sino
también el aislamiento. Resultados de investigaciones recientes, demuestran que
alrededor del 70% del conjunto de la capacidad térmica es producida por la capa
aislante y alrededor del 30% por el espacio interior del saco, que contiene
nuestro aire caliente.
Es importante que la bolsa no sea ni muy ancha ni muy
estrecha, sino perderá una gran parte de sus propiedades.
Temperatura
Las temperaturas mínimas de las que es capaz de aislar una bolsa, dependen en
gran parte del metabolismo de cada persona y de su resistencia en general al
frío.
En consecuencia, es esencial que cada uno busque una
bolsa que le convenga según su sensibilidad y las condiciones de temperatura de
uso que prevea. No solamente hay diferencias importantes de sensibilidad a
nivel de temperaturas entre diferentes personas, sino que una misma persona
puede reaccionar de forma muy distinta durante una utilización de la bolsa a
otra posterior o anterior. ¿De qué depende esto?
Algunas
notas sobre las temperaturas
¿Cómo encontrar la bolsa de dormir idónea en lo que se refiere a las
temperaturas?.
No existe una bolsa de dormir utilizable en todas las
circunstancias y para todas las temperaturas. Es muy importante conocer las
condiciones de uso, así como las condiciones climáticas en las que prevemos que
vamos a usarlo.
No hay una bolsa de dormir para todo el año: una
bolsa suficientemente caliente para el invierno, es excesiva para el verano,
así como inútilmente pesada.
Para un uso estival hay que utilizar bolsas cuya
temperatura de confort llegue hasta 0ºC. Incluso en verano puede hacer frío y
humedad. Por eso debemos tener en cuenta un cierto margen en las temperaturas a
la hora de escoger la bolsa. Las bolsas de dormir para verano no es necesario
que sean sofisticadas en cuanto a construcción, eso sí, una cremallera lateral
que nos permita abrir completamente la bolsa e incluso utilizarla como colcha
es indispensable. Hoy en día, los modelos ultraligeros son, sin duda, los más
indicados en este grupo, extraordinariamente compactos, ligerísimos y con
prestaciones verdaderamente adecuadas para ser utilizados en viajes, refugios,
en climas no muy fríos etc..
Para un uso intermedio en montaña, conviene elegir
una bolsa cuya temperatura de confort llegue hasta -10ºC. Estas deberán tener
una buena construcción, collarín térmico, bandas de protección en las
cremalleras, etc.. Para condiciones invernales en montaña conviene bolsas cuya
temperatura de confort llegue hasta -20ºC.
Deberán tener una construcción bien diseñada y bien
efectuada, materiales de relleno, tejidos y demás soluciones técnicas deben ser
irreprochables. No conviene arriesgarse, mejor elegir bolsas de dormir de
marcas absolutamente conocidas, a -15ºC cualquier punto frío en la construcción
se hace muy patente. Para condiciones realmente extremas deben ser bolsas de
dormir cuya temperatura de uso alcance, al menos -40ºC.
¿Pluma
o fibra sintética?
Para frío seco y temperaturas extremadamente bajas,
la pluma es un producto natural de rendimiento incuestionable. Sus grandes
ventajas son su peso y un volumen de transporte pequeño. La desventaja más
importante de la pluma es la merma de su capacidad isotérmica bajo condiciones
de alta humedad, así como al elevado tiempo necesario para su secado.
En condiciones húmedas, o húmedas y frías, las fibras
sintéticas muestran cualidades mucho más ventajosas que la pluma.
La absorción mínima de la humedad, el aislamiento
isotérmico relativamente elevado en condiciones húmedas, y el hecho de poder
secarse en poco tiempo son las ventajas más importantes de las fibras
sintéticas.
Respecto de una bolsa de dormir con relleno de pluma,
las fibras sintéticas son más pesadas y el volumen de transpiración es más
importante.
Funcionamiento
de una bolsa
En una bolsa de dormir la pérdida de calor, puede
producirse de cuatro formas diferentes: evaporación, radiación, conducción y
convección.
Evaporación
La humedad en la superficie de la piel
o en la bolsa de dormir, se evapora y produce una sensación de frío. La ropa
interior supertranspirable tipo coolmax permite paliar en gran medida ese
fenómeno. La ropa interior que se utilice debe absorber la menor cantidad de
humedad posible y evacuarla al exterior lo más posible.
Por este motivo, en muchas bolsas de dormir, el forro
interior, es de nylon sin inducir, éste transpira muy bien y permite el paso
del vapor de agua sin absorber nada de humedad.
Radiación
Por el hecho natural de estar vivo, el cuerpo humano irradia constantemente
calor hacia el exterior, tanto más cuanto fría es la atmósfera que rodea el
cuerpo.
La mejor forma de reducir este desperdicio de calor,
es aislar el cuerpo del exterior con una capa de aire inmóvil. Este es el resultado
que se obtiene con un relleno capaz de realizar un "inflado" máximo.
La radiación de calor es eficazmente reenviada por
finas láminas reflectantes que incorporan muchas bolsas. Los test de
laboratorio, han probado que este tipo de láminas (parecidas en parte al papel
de aluminio de los bocadillos) pueden aumentar más de un 10% el poder
calorífico de una bolsa sin modificar apenas su peso ni su transpirabilidad.
Conducción
Se trata del paso del calor entre dos objetos que se tocan. El objeto más caliente
transmite calor al más frío.
Nosotros calentamos con el calor de nuestro cuerpo
todo lo que tocamos con la piel. Es necesario pues, utilizar siempre una buena
colchoneta aislante, las ideales son las colchonetas autoinflables y las fijas
fabricadas por Evamat, tipo Z-Rest o Ridge-Rest de Cascade Designs. Cuidado con
las clásicas esterillas de poca calidad, ya que están muy por debajo de las
prestaciones que ofrecen colchonetas actuales igual o más ligeras.
Convección
El aire calentado por el cuerpo
tiende a escaparse, un nuevo aire frío ocupa su lugar y enfría el cuerpo.
La pérdida de calor, depende de la temperatura y de
la rapidez con la que el aire nuevo llega. Un collarín bien ceñido, impide la
convección. En días con viento, se produce una convección importante y resulta
recomendable utilizar una funda de vivac para obstaculizar su acción. Cuando
hace mucho calor, la convección permite obtener un frescor agradable. En estos
casos, bastante normales, detalles de construcción de la bolsa como una buena
cremallera lateral, son fundamentales y aumentan en gran medida la polivalencia
del mismo.
No es la bolsa lo que calienta, uno mismo es quien
calienta la bolsa con la temperatura del cuerpo. La función de una bolsa
consiste únicamente en ralentizar la pérdida de calor del cuerpo.
Algunas
notas sobre las formas de las bolsas
La forma de una bolsa, es también bastante importante
a la hora de hacer distingos y aunque existen muchísimos perfiles distintos
podríamos reagruparlos en dos grandes grupos o familias:
Perfiles rectangulares
Son muy espaciosos y muy confortables si los
utilizamos para dormir en zonas muy cálidas, podemos abrirlos completamente y
utilizarlos como manta. Se utilizan fundamentalmente para camping en verano,
para dormir en el coche, en la caravana...etc. No son indicados para un uso en
la montaña propiamente dicho, aunque pueden ser útiles en casos concretos.
Perfiles tipo momia
Por lo que se refiere al aislamiento y otras
propiedades, esta es la forma más eficaz. la bolsa con esta forma puede hacerse
más ligero y con un menor volumen.
De las rodillas para abajo, debe ser más estrecho, a
fin de tener menos volumen de aire para calentar y la zona no debe ser
demasiado justa a fin de que los pies no compriman demasiado las capas aislantes
y pierdan calor. Una forma trapezoidal de esa parte es ideal.
Una forma tipo momia óptima, debe tener más o menos
la misma anchura desde los hombros hasta la cadera y sólo a partir de ésta, y
hasta los pies, debe ir estrechándose progresivamente. Una forma en V que fuese
estrechándose regularmente sobre toda la longitud del cuerpo, es menos
conveniente.
Otros
detalles de construcción de una bolsa
Collarín aislante
Para las bolsas de dormir pensados para temperaturas
inferiores a -5ºC, un collarín aislante es indispensable para evitar la pérdida
de calor por convección, sobre todo de la espalda. Conviene que pueda cerrarse
por medio de un cordón o algún medio similar.
Cremalleras
Deben ser de alta calidad para
soportar bien las tensiones, la suciedad, el desgaste y el frío. Es importante
que puedan abrirse en los dos sentidos (por arriba y por abajo) para poder
airear los pies cuando hace demasiado calor por la noche.
Normalmente las bolsas de una misma marca utilizan
cremalleras similares, y es posible unirlas entre ellas. Hay que tener
precaución si compramos dos bolsas previendo que puedan unirse, que tengan cada
una la cremallera en distinto lado, uno en el izquierdo y otro en el derecho.

Banda térmica aislante de cremallera
Las cremalleras no deben constituir un punto débil en
cuanto al aislamiento de una bolsa, por eso deben recubrirse con bandas
protectoras mas o menos prestacionales en función de las pretensiones de cada
saco.
En las bolsas de verano o más simples, una simple
banda sin aislar suele ser suficiente en temperaturas superiores a +5ºC de aquí
hacia abajo las bandas aislantes se van sofisticando para conseguir un
aislamiento homogéneo en todo la bolsa.
Capuchas en las bolsas
La forma de la capucha, es algo esencial para la funcionalidad
de una bolsa de dormir, las bolsas de verano, pueden tener una capucha muy
abierta y muy amplia. Pero para las bolsas que también tienen que proteger la
cabeza cuando se duerme por debajo de los 0ºC, es conveniente escoger una forma
de capucha totalmente preformada.

Algunos
consejos sobre las bolsas
Conviene utilizar siempre una buena colchoneta
aislante bajo la bolsa, lo que protege del frío, de la humedad y de la suciedad
del suelo.
Una funda de vivac mejora también las prestaciones de
la bolsa y la protege de los roces y la suciedad. Una bolsa sábana aumentará el
confort térmico de la bolsa y el bienestar dentro de él. La bolsa sábana se
adapta a la forma del cuerpo y constituye una capa aislante suplementaria al
disminuir el efecto convección, además la bolsa no debe ser lavada tan
frecuentemente.
Es necesario airear la bolsa después de cada noche de
uso antes de introducirla en su funda, lo ideal sería dejarla secar un rato al
sol.
Al introducir la bolsa en la funda, no hay que
enrollar, sino introducirla siempre de forma distinta, embutiéndola. Esto
desgasta un poco su revestimiento exterior pero es mejor para el relleno y en
la montaña resulta más práctico este procedimiento.
Si no se dispone de carpa para dormir, se debe buscar
un emplazamiento protegido del viento y utilizar una funda de vivac. Un agujero
en la nieve puede ser también una protección.
Una buena colchoneta aislante es indispensable. La
pérdida de calor por conducción que se efectúa por la parte inferior de la
bolsa es enorme.
Antes de meterse en la bolsa, recordar que:
Consejos
sobre el lavado
Si es posible, se debe utilizar una funda interior
(saco sábana) cuando utilices la bolsa, esto permite proteger la bolsa y evita
tener que lavarla tan a menudo.
En ningún caso se debe lavar en seco. Lo ideal, es
lavadora a 30ºC con un programa de tejidos delicados, utilizando exclusivamente
detergentes para tejidos delicados o mejor aún detergentes específicos para
pluma, gore u otro. Se pone poca cantidad de jabón, menos de lo que indican las
instrucciones, es más que suficiente.
Se la escurre rápidamente y se deja secar al aire
(sin que le dé el sol).
El secado en secadora no es muy recomendable, aunque
hay algunas secadoras industriales que son adecuadas.
Lecturas: Educación Física
y Deportes. Año 3, Nº 9. Buenos Aires. Marzo 1998